El Darién – Escenario de una crisis humanitaria
Entre enero y septiembre de 2023, más de 457 000 personas cruzaron «el infierno verde», una densa selva tropical, frontera natural entre Colombia y Panamá. Principalmente de origen venezolano, pero también colombiano, haitiano, peruano, ecuatoriano, cubano, chileno, afgano, camerunés o incluso chino, ellas y ellos emprenden este recorrido migratorio en busca de una vida digna, seguridad o libertad. Si tantas personas toman este paso conocido por su peligrosidad, es en particular debido a las restricciones de visado y de presentación de solicitudes de asilo impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, así como por los países de América Central en el marco de los acuerdos de cooperación con los Estados Unidos en materia migratoria. Al no contar con otras vías, numerosas personas exiliadas se ven así obligadas a tomar rutas alternativas, más peligrosas.
Este trayecto de unos 100 km y de una duración de 3 a 10 días, o incluso más, a través de esta densa selva tropical, presenta peligros como numerosos insectos vectores de enfermedades, serpientes venenosas, aguas contaminadas, caídas y lesiones relacionadas con las condiciones de terreno lodoso, y el cruce de numerosos ríos, lo que hace la situación aún más peligrosa durante los episodios de lluvia. Además de los peligros vinculados a las características climáticas y geográficas, las personas migrantes enfrentan diversas formas de violencia por parte de múltiples grupos criminales presentes, así como de algunas comunidades locales, principalmente del lado panameño. Las mujeres y niñas están particularmente expuestas a violencias sexistas y sexuales. Se han reportado con frecuencia violaciones colectivas, extorsiones y secuestros.
Las personas exiliadas que cruzan tienen perfiles muy diversos, y entre ellas hay numerosas familias, niños, incluyendo niños pequeños y mujeres embarazadas, así como personas con movilidad reducida. Todas ellas son personas que se vuelven aún más vulnerables a los peligros de este cruce.
Las acciones de Médicos del Mundo en el Darién
Médicos del Mundo está presente en Colombia desde 1987, junto a las personas más vulnerables. Ante la actual crisis humanitaria, hemos abierto una misión desde octubre de 2023 en la entrada del Darién. Esta misión busca brindar servicios médicos a las personas exiliadas que se preparan para cruzar. Les ofrecemos acceso a la atención primaria de salud así como información y acciones de prevención esenciales sobre las condiciones del cruce. Muchas de las personas atendidas por nuestros equipos no han tenido acceso a servicios de salud desde hace tiempo, debido a sus condiciones de vida en su país de origen, las dificultades vinculadas al largo recorrido migratorio o su situación administrativa en los países de acogida y tránsito. La duración y las dificultades de los trámites administrativos para obtener el estatus temporal de protección en Colombia han retrasado el acceso a la salud de algunas de las personas venezolanas atendidas. Así, numerosas mujeres embarazadas no han tenido acceso a un seguimiento del embarazo, esencial para la madre y el niño.
Testimonio
Tanya, de 32 años, huyó de la guerra civil en Camerún. Desde Camerún, pasando por Nigeria hasta Brasil, embarazada de seis meses y medio, llegó a la entrada del Darién en 10 días en auto. Este periplo fue extremadamente difícil para ella debido a los traqueteos en el vehículo, que le provocaban dolores. Tanya se emocionó al poder escuchar los latidos del corazón de su bebé y recibir los cuidados necesarios por parte de Médicos del Mundo para mejorar las condiciones de su cruce del Darién.
No todas las personas inician el cruce del Darién en las mismas condiciones. Cada día encontramos personas en situación de discapacidad motriz, como Luz, una adolescente venezolana de 12 años, que inicia el cruce del Darién acompañada de su madre, con la esperanza de recibir atención médica en Estados Unidos.
«HAY QUE SER FUERTE PORQUE NO ES FÁCIL MIGRAR, ABANDONAR EL PAÍS DE ORIGEN PARA IR A UN PAÍS DONDE NO CONOCES A NADIE, CRUZAR FRONTERAS CON TODOS LOS RIESGOS QUE ESO IMPLICA, AÚN MÁS CON UNA NIÑA CON DISCAPACIDAD, SIN SABER SI AL FINAL TE AYUDARÁN».
Testimonio
Luz, víctima de varios traumatismos, presenta una discapacidad motriz que le provoca una baja movilidad en los miembros inferiores. Su madre, Gyadia, dejando a sus otros hijos en Venezuela, se ve obligada a ir a Estados Unidos en busca de atención médica especializada para su hija, ya que en Venezuela no hay asistencia disponible al no contar con los recursos económicos necesarios. El estado de salud de Luz se deteriora rápidamente al no tener los medicamentos que necesita. Gyadia no puede pagar a un *mochilero* (porteador, nota del editor), y deposita grandes esperanzas en la solidaridad de otros migrantes para cargar a su hija durante el cruce. Médicos del Mundo pudo brindarle atención médica y medicamentos a Luz para mejorar sus condiciones durante el cruce.
Por una respuesta urgente a esta crisis humanitaria
La situación de las personas refugiadas y migrantes que emprenden el cruce del Darién sigue agravándose, sus derechos son vulnerables, y sin embargo esta crisis no parece captar la atención de los medios ni de los donantes occidentales.
Médicos del Mundo alerta sobre la situación humanitaria en el Darién y exige:
- Una mejor coordinación a escala regional entre los países de tránsito y acogida para garantizar el acceso a la salud y a los derechos de las personas exiliadas durante su recorrido migratorio y prevenir las violaciones a su vida y, en general, a los derechos humanos.
- La implementación de vías migratorias seguras y legales, así como la eliminación de barreras para la presentación de solicitudes de asilo.
- Una respuesta financiera acorde a las necesidades para permitir la continuidad y el desarrollo de los actores de la respuesta humanitaria en la región.