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Acciones internacionales 12 abril 2024 7 min de lecture

Por la suspensión de las transferencias de armas a Israel y a los grupos armados palestinos

Una carta abierta insta a todos los Estados miembros de la ONU a dejar de alimentar la crisis en Gaza y a evitar agravar la catástrofe humanitaria y las pérdidas de vidas civiles. Esta declaración se publicó inicialmente el 23 de enero de 2024, con el apoyo de 16 organizaciones humanitarias. Desde su publicación, más de 250 organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo han respaldado el llamado.

Por la suspensión de las transferencias de armas a Israel y a los grupos armados palestinos

Nosotras, las 250 organizaciones firmantes, hacemos un llamado a todos los Estados para que cesen de inmediato las transferencias de armas, piezas de repuesto y municiones a Israel, así como a los grupos armados palestinos, mientras exista el riesgo de que sean utilizadas para cometer o facilitar graves violaciones del derecho internacional humanitario o de los derechos humanos.

Los bombardeos y el asedio israelíes privan a la población civil de los elementos básicos necesarios para la supervivencia y hacen de Gaza un lugar inhabitable. Hoy, la población civil de Gaza enfrenta una crisis humanitaria de una gravedad y magnitud sin precedentes.

Violaciones del derecho internacional humanitario

Los ataques llevados a cabo por grupos armados palestinos han matado a alrededor de 1,200 personas y han tomado como rehenes a cientos de israelíes y extranjeros, incluidos niños, y continúan reteniendo a más de 130 rehenes dentro de Gaza. Los grupos armados en Gaza han seguido lanzando indiscriminadamente cohetes contra centros de población en Israel, interrumpiendo las clases de los niños en la escuela, desplazando y amenazando la vida y el bienestar de la población civil. Las tomas de rehenes y los ataques indiscriminados constituyen violaciones del derecho internacional humanitario y deben cesar de inmediato.

Las agencias humanitarias, los grupos de defensa de los derechos humanos, los funcionarios de las Naciones Unidas y más de 153 Estados miembros han pedido un alto el fuego inmediato. Sin embargo, Israel continúa utilizando armas y municiones explosivas en zonas densamente pobladas, lo que provoca graves consecuencias humanitarias para la población de Gaza. Los líderes mundiales han instado al gobierno israelí a reducir el número de víctimas civiles, pero las operaciones militares israelíes en Gaza siguen matando personas a un ritmo sin precedentes, según declaraciones recientes del Secretario General de la ONU. Los Estados miembros tienen la responsabilidad legal de utilizar todos los medios posibles para garantizar la protección de la población civil y el respeto del derecho internacional humanitario. La última fuente de subsistencia en Gaza —una respuesta humanitaria financiada por la comunidad internacional— ha sido paralizada por la intensidad de las hostilidades, incluidos los ataques a convoyes humanitarios, interrupciones recurrentes de los servicios de comunicación, carreteras dañadas, restricciones a la ayuda esencial, una prohibición casi total de bienes comerciales y un proceso burocrático pesado para enviar ayuda a Gaza.

Destrucciones y daños causados a la población civil

La campaña militar de Israel ha destruido gran parte de las viviendas, escuelas, hospitales, infraestructuras de suministro de agua, refugios y campos de refugiados de Gaza; estos bombardeos indiscriminados, así como la repetición de daños desproporcionados a la población civil que causan sistemáticamente, son inaceptables. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha advertido sobre el «mayor riesgo de crímenes de atrocidad» cometidos en Gaza y ha pedido a todos los Estados que impidan que tales crímenes ocurran. Desde este llamado, la crisis humanitaria en Gaza no ha hecho más que empeorar:

  • Más de 33,000 palestinos, entre ellos al menos 14,500 niños, han sido asesinados en los últimos seis meses, según el Ministerio de Salud de Gaza. Miles más están sepultados bajo los escombros y se presume que han muerto.
  • Más de 75,000 personas han resultado heridas, muchas de ellas con secuelas permanentes que las dejarán con discapacidad de por vida; entre ellas, más de 1,000 niños palestinos han sido sometidos a amputaciones de sus extremidades superiores o inferiores.
  • Un número indeterminado de civiles palestinos, entre ellos niños, han sido detenidos ilegalmente, según la ONU, y deben ser liberados.
  • Palestinos siguen siendo asesinados casi a diario en las zonas hacia las que el gobierno israelí les ha pedido huir. Durante la primera semana de 2024, un ataque aéreo israelí mató a 14 personas —en su mayoría niños— cerca de una zona designada por las fuerzas israelíes como «zona humanitaria».
  • Más del 70 % de la población de Gaza, es decir, alrededor de 1.7 millones de personas, han sido desplazadas forzosamente. Muchas han seguido las órdenes emitidas por Israel de trasladarse al sur y hoy se encuentran atrapadas en zonas minúsculas que carecen de todo, incapaces de permitir la vida humana, y que se han convertido en un terreno propicio para la propagación de enfermedades.

Familias amenazadas por el hambre

  • La mitad de la población de Gaza —alrededor de 1.1 millones de palestinos— enfrenta niveles catastróficos de hambre y hambruna, la cifra más alta jamás registrada por el organismo humanitario técnico encargado de evaluar la inseguridad alimentaria con base en datos fehacientes, siendo la hambruna ahora inminente en el norte de la Franja de Gaza. Toda la población de la Franja de Gaza —alrededor de 2.2 millones de personas— enfrenta altos niveles de inseguridad alimentaria aguda.
  • Más del 70 % de las viviendas de Gaza, gran parte de sus escuelas e infraestructuras de agua y saneamiento han sido destruidas o dañadas, dejando a la población con muy poco acceso a agua potable.
  • Ningún establecimiento médico en la Franja está plenamente operativo, y aquellos que funcionan parcialmente están abrumados por casos de traumatismos y afectados por la escasez de medicamentos, material médico y médicos. Más de 489 trabajadores médicos han sido asesinados.
  • Al menos 243 trabajadores y trabajadoras humanitarios* en Gaza han sido asesinados por los bombardeos israelíes, más que en cualquier otro conflicto de este siglo.

«GAZA ES HOY EL LUGAR MÁS PELIGROSO DEL MUNDO PARA UN NIÑO, UN PERIODISTA Y UN TRABAJADOR HUMANITARIO».

Los hospitales y las escuelas nunca deberían convertirse en campos de batalla. Estas condiciones han creado una situación de desesperación total en el interior de Gaza, llevando a altos funcionarios de ayuda humanitaria a declarar que ya no existen las condiciones necesarias para llevar a cabo una respuesta humanitaria adecuada en Gaza. Esto no cambiará mientras el asedio, los bombardeos y los combates no cesen. En enero, las Naciones Unidas describieron el acceso humanitario en enero como «significativamente deteriorado». Las fuerzas israelíes han denegado en repetidas ocasiones la autorización a los convoyes humanitarios para llegar a las zonas situadas al norte de Wadi Gaza, donde la población corre el mayor riesgo de hambruna.

En las últimas semanas, altos funcionarios israelíes han comenzado a llamar a la expulsión de los civiles palestinos fuera de Gaza. El traslado forzoso dentro de Gaza y la deportación de parte de la población más allá de las fronteras, sin garantías de retorno, constituirían graves violaciones del derecho internacional, equivalentes a un crimen de atrocidad.

Exigimos un alto el fuego inmediato

Exigimos un alto el fuego inmediato y pedimos a todos los Estados que pongan fin a las transferencias de armas que puedan ser utilizadas para cometer violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. El Consejo de Seguridad de la ONU debe asumir su responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales adoptando medidas para poner fin a las transferencias de armas al gobierno israelí y a los grupos armados palestinos e impedir las transferencias de armas que puedan ser utilizadas para cometer crímenes internacionales, y esto de inmediato.

Todos los Estados tienen la obligación de prevenir los crímenes de atrocidad y promover el respeto de las normas que protegen a la población civil. Es hora de que la comunidad internacional esté a la altura de estos compromisos.

* El número total de trabajadores y trabajadoras humanitarios asesinados incluye empleados de la ONU, ONG, así como de la Media Luna Roja Palestina. Las cifras anuales de trabajadores y trabajadoras humanitarios asesinados en otros contextos están disponibles en la Base de Datos de Seguridad de los Trabajadores Humanitarios.

16 organizaciones humanitarias y de defensa de los derechos humanos piden suspender la transferencia de armas a Israel y a los grupos armados palestinos
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