La desesperanza como reacción a la situación actual
El conflicto en Gaza ha tenido graves repercusiones en la salud mental de la población, marcadas por un aumento de casos de traumas psicológicos. La naturaleza interminable del conflicto ha llevado a un sentimiento generalizado de desesperanza, que ha minado las perspectivas de futuro de la comunidad. Esta reacción no es simplemente una respuesta emocional, sino un factor importante que puede afectar negativamente el compromiso comunitario, el sentido de la vida y la salud en general.
Los habitantes de Gaza que actualmente sufren los bombardeos sienten un gran miedo a perder la vida, especialmente los niños y los jóvenes. Además, cabe recordar que las dificultades para llevar una vida normal, con agua, comida, electricidad, etc., también afectan a las personas que, sometidas a un bloqueo total, no tienen acceso a los servicios básicos necesarios para su supervivencia. Esto genera altos niveles de estrés, tensión comunitaria y frustración.
Los síntomas del conflicto
Debido a esta escalada de la violencia, la mayoría de la población sufrirá efectos psicológicos a largo plazo. Padecerán un malestar emocional más o menos importante que no desaparecerá cuando cese la violencia, sino que algunos síntomas o afecciones físicas, sociales o emocionales persistirán durante un tiempo. Además, un pequeño porcentaje de personas probablemente desarrollará trastornos mentales más graves que requerirán atención especializada.
Destacan las alteraciones emocionales y conductuales, especialmente en los menores, así como la somatización (es decir, la transformación inconsciente de problemas psicológicos en síntomas que afectan al cuerpo), el malestar emocional y los problemas fisiológicos como los trastornos del sueño y la alimentación, y las regresiones en los menores, como mojar la cama.
La violencia extrema a la que están sometidas estas personas, testigos de atrocidades, les provoca traumas intensos, y la restricción de movimientos genera un estrés significativo, en particular en los niños. En muchos casos, su salud mental sufre una reacción de duelo tras la pérdida de seres queridos y las múltiples pérdidas que padecen (pérdida de su hogar, de sus medios de subsistencia, de su salud o de su funcionalidad debido a una discapacidad, etc.). Desde el 7 de octubre, más de 20.000 personas han sido asesinadas.
Un alto el fuego inmediato y permanente permitiría evitar los síntomas más graves que pueden conducir a una intensificación del sufrimiento emocional con el tiempo, e incluso a trastornos mentales más graves como la ansiedad, la depresión y el síndrome de estrés postraumático, entre otros. Por ello, Médicos del Mundo implementa actividades de apoyo psicosocial destinadas a promover sentimientos de bienestar, seguridad, autonomía, conexión con la red de apoyo social y esperanza en las personas, como estrategia clave para mitigar las repercusiones psicológicas inmediatas y sus efectos a largo plazo.
¿Cómo trabajar en la salud mental?
Médicos del Mundo trabaja en Gaza con sesiones de apoyo psicosocial grupal para niños y adolescentes. Estas sesiones, que utilizan metodologías lúdicas y la expresión artística, ofrecen a las personas un espacio seguro y confiable para la identificación, expresión y comprensión de emociones difíciles asociadas a esta situación extrema. La organización humanitaria trabaja en el apoyo entre pares, la normalización de las emociones, la ventilación y el fomento de mecanismos de afrontamiento positivos. El trabajo de resiliencia y los mecanismos de afrontamiento son esenciales.
«Sin embargo, es importante subrayar que, mientras no sea posible proteger y restablecer los derechos fundamentales de los habitantes de Gaza, estas actividades solo pueden paliar y aliviar temporalmente las profundas heridas emocionales y psicológicas causadas por este conflicto», explica Carmen González, responsable de salud mental de Médicos del Mundo en los territorios palestinos ocupados.
«Queda mucho por hacer para promover y garantizar la recuperación de las personas afectadas. Para intentar restablecer el bienestar psicológico, es urgente restaurar los derechos erosionados en todos los ámbitos de la vida»
El arte de expresar las emociones
El equipo de salud mental y apoyo psicosocial de Médicos del Mundo en Gaza realiza actividades de apoyo psicosocial básico para niños, adolescentes y adultos: primeros auxilios psicológicos, consejería y/o apoyo individual. Los miembros del equipo, palestinos y palestinas, trabajan con sus comunidades inmediatas, en refugios, donde estas personas han tenido que huir.
Los colores, los pinceles, las manos y el material artístico son buenos aliados en estas sesiones psicosociales, donde los niños encuentran un pequeño refugio para escapar de la difícil situación que atraviesan, expresar sus emociones y encontrar comprensión por parte de profesionales y niños de su edad.