Expresamos nuestras más sinceras condolencias y nuestra compasión a sus seres queridos y a nuestro equipo, que ya enfrentan terribles pruebas desde hace varias semanas.
Médicos del Mundo condena desde el inicio de este conflicto los bombardeos incesantes y indiscriminados del ejército israelí, que siguen cobrando la vida de numerosos civiles, nuestros colegas humanitarios y personal sanitario. Aprovechamos esta trágica ocasión para recordar que un alto el fuego es una urgencia vital para poner fin a esta masacre.
Maysara Rayyes tenía 28 años y vivía en la ciudad de Gaza, en el norte de la Franja de Gaza.
Tras estudiar medicina en Londres, decidió regresar y ejercer en Gaza. Hace unos días, Maysara le escribió a un amigo:
«Cuando vivo un momento de alegría con mi familia, imagino que quizá las familias que fueron bombardeadas también vivían un momento de felicidad antes de ser asesinadas… Me imagino a mí mismo bajo los escombros y siento terror ante la idea de estar vivo bajo las ruinas de mi casa».
Al tener padres y suegros de edad avanzada y con movilidad reducida, no pudo desplazarse al sur, como había ordenado el ejército israelí. Sin embargo, intentó instalarse cerca de los hospitales para protegerse, pero ninguna zona se salvó.
Tras el bombardeo de su casa, Maysara Rayyes, su familia y otros gazatíes permanecieron más de 48 horas bajo los escombros. La llegada de las excavadoras se retrasó por falta de combustible, esencial para los hospitales, las ambulancias y las labores de rescate. La misión de salvamento tuvo que ser interrumpida posteriormente debido a los bombardeos que azotaban la zona. El balance provisional actual, aunque cambiante, registra 14 víctimas.
Médicos del Mundo se indigna ante la consideración de las personas que permanecen en el norte de la Franja de Gaza como daños colaterales: estas personas son víctimas de la decisión política israelí de no priorizar ni garantizar la seguridad de la población civil, el personal sanitario y los equipos humanitarios. Maysara Rayyes y su familia lo pagaron hoy con sus vidas.
HOY HEMOS PERDIDO A UNO DE LOS NUESTROS Y A MIEMBROS DE SU FAMILIA. NUESTRO PENSAMIENTO ESTÁ CON LOS SERES QUERIDOS DE MAYSARA Y CON NUESTROS EQUIPOS SOBRE EL TERRENO. ESTA TRAGEDIA HABRÍA PODIDO EVITARSE SI SE HUBIERA IMPUESTO UN ALTO EL FUEGO, COMO LLEVAMOS SEMANAS EXIGIENDO.
Dra. Florence Rigal, Presidenta de Médicos del Mundo Francia
Desde hace varios días, Médicos del Mundo tiene dificultades para mantener el contacto con sus equipos en Gaza, ya que las líneas de internet se cortan con frecuencia: «Seguimos profundamente preocupados por nuestros equipos sobre el terreno. Esta situación tiene repercusiones en la población, que no puede contactar con los servicios de emergencia para llevar a cabo las labores de rescate. Sin comunicación, tampoco pueden saber qué zonas están siendo bombardeadas ni ponerse en contacto con sus familias. Estas condiciones son intolerables e irreales. Es casi imposible para los trabajadores humanitarios y el personal sanitario cumplir con su misión: ayudar a la población y salvar vidas.» Héléna Ranchal, Directora de Operaciones Internacionales de Médicos del Mundo Francia.
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Mélissa Cabana,
Directora de Comunicaciones y Movilización
Celular: 514-799-8985
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