Como organización internacional independiente de salud que opera en cerca de 80 países y presente en Canadá desde 1996, Médicos del Mundo desea compartir sus preocupaciones y recomendaciones en el marco del examen del proyecto de ley C-41.
Hacemos un llamado a Canadá para que introduzca una exención humanitaria clara y general en el Código Penal canadiense, en respeto del derecho internacional humanitario, en línea con las buenas prácticas internacionales en este ámbito y en el espíritu de la resolución 2664 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Médicos del Mundo reconoce la necesidad de una enmienda al Código Penal canadiense para garantizar explícitamente la protección de las actividades humanitarias que llevan a cabo, con total legitimidad, las organizaciones de ayuda internacional canadienses. En este sentido, felicitamos al gobierno de Canadá por haber iniciado un proceso de reforma y diálogo sobre la cuestión desde 2021.
Sin embargo, Médicos del Mundo teme que, en lugar de facilitar el envío de ayuda necesaria en territorios bajo el control de grupos o entidades calificados como terroristas, el presente proyecto de ley C-41 comprometa, por el contrario, la entrega eficaz de la ayuda humanitaria por parte de las organizaciones canadienses.
Una presunción peligrosa de criminalización de la ayuda humanitaria
Médicos del Mundo se preocupa especialmente por la elección de un sistema de exención por autorización caso por caso y por la ausencia de la inclusión de una exención humanitaria clara y general en el proyecto de ley C-41. Esta ausencia sorprende aún más dado que numerosos países socios de Canadá han optado por una exención humanitaria, en el espíritu de la reciente resolución 2664 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Esta elección del gobierno de Canadá establece una presunción de criminalidad de la actividad humanitaria, lo cual viola el derecho internacional humanitario y los principios humanitarios de neutralidad, independencia e imparcialidad. Sin embargo, son este derecho y estos principios los que permiten a organizaciones canadienses como la nuestra trabajar en contextos volátiles donde las necesidades son inmensas y las poblaciones difíciles de alcanzar.
Un riesgo de violación de nuestras obligaciones de diligencia hacia nuestro personal y nuestros socios
Para llevar a cabo este trabajo, contamos con personal internacional y nacional experimentado y con socios locales de confianza. Ahora bien, consideramos que el proyecto de ley C-41 tiene el potencial de poner en riesgo a nuestro personal y al de nuestros socios, tanto en Canadá como en nuestros contextos de intervención.
Además del riesgo de criminalización en Canadá, abre una puerta peligrosa a la transmisión de información personal sensible a múltiples entidades, sin garantía de cortafuegos. También conlleva un riesgo de percepción de politización de la ayuda internacional que compromete la seguridad de nuestros equipos y la de nuestros socios sobre el terreno.
De manera muy concreta, Médicos del Mundo teme no poder presentar una solicitud de exención según las modalidades actuales del proyecto de ley C-41, ya que estas van en contra de nuestras obligaciones de diligencia hacia nuestro personal, nuestros socios y nuestros beneficiarios, como se establece en varias de nuestras políticas internas.
En agosto de 2022, adoptamos una política de gestión de solicitudes de cribado (revisión de seguridad) para poder cumplir con las exigencias de nuestros donantes en materia de lucha contra el terrorismo, al tiempo que protegemos a nuestro personal, a nuestros socios y la naturaleza neutral, independiente e imparcial de nuestra acción. Esta política establece que dichas revisiones de seguridad deben realizarse internamente según un proceso establecido y excluye la posibilidad de externalizar las revisiones de seguridad a gobiernos donantes o a terceros.
Hacia un reparto de la gestión de riesgos en lugar de una visión de «riesgo cero»
Con las modalidades actuales del proyecto de ley C-41, Médicos del Mundo teme que Canadá refuerce un enfoque de «riesgo cero» en el marco de la lucha contra el terrorismo por parte de ciertos Estados y donantes, que transfiere los riesgos y la carga de su gestión enteramente a las organizaciones.
Este enfoque no solo impacta la capacidad de respuesta de las organizaciones internacionales (plazos de implementación, recursos financieros y humanos adicionales), sino también, y de manera exacerbada, la de las organizaciones de la sociedad civil socias, que no tienen la capacidad de absorber estas restricciones y que, sin embargo, suelen ser las primeras en responder.
Así, Médicos del Mundo aboga por un reparto de los riesgos en lugar de una voluntad global de eliminación del riesgo, considerada imposible de alcanzar en nuestros contextos de intervención más sensibles. Médicos del Mundo implementa y adapta constantemente un conjunto de procedimientos internos (recursos humanos, alianzas, logística…) que respaldan nuestro análisis y gestión de riesgos y contribuyen a reducir nuestro grado de vulnerabilidad ante los riesgos de desvío de la ayuda.
La necesidad de una exención humanitaria clara y general por defecto
Por todas estas razones, Médicos del Mundo recomienda la introducción de una exención humanitaria clara y general en el Código Penal canadiense.
Dicha exención permitirá a Canadá alinearse con las prácticas de varios países socios, dar cuerpo al espíritu de la resolución 2664 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y respetar sus obligaciones internacionales, en particular con respecto al derecho internacional humanitario.
Además, le permitirá a Canadá seguir siendo un actor de primer orden en la respuesta humanitaria mundial.
Para más información, por favor contacte:
Nadja Pollaert, directora general: nadja.pollaert@medecinsdumonde.ca
Chloé Cébron, asesora principal de incidencia: c.cebron@medecinsdumonde.ca