La situación en Gaza ya era desastrosa. Debido al asedio total impuesto por las autoridades israelíes hace más de dos semanas, la entrada de la ayuda humanitaria en el enclave está completamente bloqueada. La reanudación de los bombardeos indiscriminados y las órdenes de desplazamientos forzados han agravado la crisis humanitaria. La población se ve nuevamente obligada a vivir un ciclo de desplazamientos recurrentes que dura desde hace un año y medio.
La reanudación de los bombardeos indiscriminados por parte de las autoridades israelíes es inaceptable.
La población gazatí y los actores de la ayuda están sumidos en una pesadilla sin fin. La comunidad internacional debe actuar ante la manipulación de la ayuda humanitaria como herramienta de presión política. Solicitamos a los Estados terceros que actúen sin más demora.
Tras meses de destrucción y sufrimiento, la población palestina no puede soportar nuevas masacres, mutilaciones de civiles, desplazamientos forzados y la destrucción de infraestructuras esenciales. La reanudación de los bombardeos también amenaza la vida de los rehenes. El acuerdo de alto el fuego era una oportunidad para abordar este sufrimiento y reconstruir el sistema de salud, tras su destrucción deliberada por parte de las autoridades israelíes.
Médicos del Mundo hace un llamado urgente a los líderes internacionales. Deben asumir sus responsabilidades y ejercer presión política sobre las autoridades israelíes para que respeten el derecho internacional humanitario. Los bombardeos indiscriminados deben cesar, el envío de la ayuda humanitaria debe garantizarse, y debe instaurarse un alto el fuego permanente sin demora.
CONTACTO DE PRENSA
Mélissa Cabana, directora de comunicaciones
Médicos del Mundo Canadá
melissa.cabana@medecinsdumonde.ca
514-799-8985