Una crisis olvidada y un sistema de salud en peligro
Quince años después del terremoto, Haití enfrenta una espiral de violencia continua que se suma a los múltiples desafíos sanitarios, humanitarios y de seguridad que azotan al país. Más de 5 600 personas han sido asesinadas en 2024 debido al recrudecimiento de la violencia según la ONU, un aumento de más de 1 000 personas en comparación con el número total de personas asesinadas en 2023.
« El terremoto de enero de 2010 afectó a un sistema sanitario que ya no era óptimo. Desde hace dos años, las instituciones son atacadas y no pueden funcionar correctamente. Gran parte de la población tiene difícil acceso a los cuidados de salud », señala el coordinador médico de Médicos del Mundo en Haití.
El sistema público sufre de un subfinanciamiento crónico, una escasez de recursos y una alarmante falta de personal. Actualmente, solo el 37 % de los establecimientos de salud de Puerto Príncipe están plenamente operativos y siguen siendo de difícil acceso debido a la inseguridad, según la ONU. Además, más de 40 000 trabajadores de la salud han huido del país a causa de la violencia, según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH). La mayoría de los establecimientos privados han cerrado y numerosas víctimas no tienen los medios para acceder a sus servicios. El personal, los pacientes y las instituciones de salud son blanco de ataques, una situación condenada firmemente por Médicos del Mundo. La respuesta de la comunidad internacional sigue siendo insuficiente para hacer frente a la urgencia de la situación y al colapso del sistema de salud.
Cuando alguien tiene dolor en la rodilla, al principio el dolor es intenso y atrae inmediatamente su atención. Querrá recibir atención médica rápidamente para aliviar ese sufrimiento. Pero si el dolor persiste por mucho tiempo, la persona comienza a vivir con él, se convierte en un hábito, ya no capta su atención y esa es un poco la situación del país. – Coordinador médico de Médicos del Mundo en Haití.
Haití vive una crisis que no deja de agravarse día tras día y que ha terminado por ser olvidada por el resto del mundo, a pesar de que 5,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y de que las necesidades son complejas y urgentes.
« Deseamos que el sistema sea capaz de funcionar por sí solo, por eso lo acompañamos. Cuando vemos lo que hemos podido hacer con nuestros medios, la población ya está muy agradecida, vale la pena continuar. La resiliencia es una cualidad emblemática de la población haitiana. Lo experimentamos el 12 de enero de 2010, cuando personas que lo habían perdido todo se ayudaban entre sí, compartían lo que tenían y seguían viviendo y sonriendo ». – Coordinador médico de Médicos del Mundo en Haití.
Responder a la emergencia gracias a los vínculos bien establecidos con la comunidad
Presente en Haití desde 1996, Médicos del Mundo ya apoyaba los servicios de salud mucho antes del terremoto ocurrido el 12 de enero de 2010. Este arraigo en la comunidad permitió a los equipos locales actuar de inmediato para responder a las necesidades urgentes de la población de los alrededores de Puerto Príncipe, la capital, duramente afectada por la catástrofe.
« Cuando la tierra tembló, yo ejercía como médico general en Puerto Príncipe. Fue en el marco de la respuesta pos-terremoto en 2010 cuando me uní a Médicos del Mundo. Mucho antes de esta catástrofe, la organización ya apoyaba los servicios de salud en Cité Soleil a través de programas de lucha contra el VIH, de nutrición, así como de salud materno-infantil, al tiempo que realizaba actividades de sensibilización comunitaria. Este estrecho vínculo con la comunidad facilitó el despliegue rápido de clínicas móviles, beneficiando no solo a las personas desplazadas que vivían en los campamentos, sino también a los habitantes de los barrios adyacentes, a menudo privados de acceso a los cuidados incluso antes del terremoto ». – Coordinador médico de Médicos del Mundo en Haití.
Tras el terremoto del 12 de enero, Médicos del Mundo desplegó una clínica semipermanente en un campamento de desplazados, junto con clínicas móviles que atendían a ocho campamentos y varios barrios de Cité Soleil. Además de los cuidados médicos, las poblaciones desplazadas recibieron atención en salud mental y apoyo psicosocial para tratar las heridas invisibles de la catástrofe. Las intervenciones de emergencia y reconstrucción continuaron hasta 2012, antes de centrarse en el fortalecimiento de los centros de salud existentes, en colaboración con las instituciones públicas, las autoridades sanitarias y las comunidades locales.
Continuar la lucha contra el cólera
En octubre de 2010, estalló una epidemia de cólera a lo largo del río Artibonite en Haití. Esta infección intestinal aguda, introducida por los soldados nepalíes de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (MINUSTAH), es responsable de la muerte de 9 792 haitianas y haitianos entre 2010 y 2019, según las estimaciones del Ministerio de Salud Pública y Población (MSPP) de Haití. Durante 10 años, Médicos del Mundo, en colaboración con las autoridades y otros socios y gracias a su implantación comunitaria, luchó contra la propagación de esta enfermedad. Sus acciones incluyeron la creación de 19 puestos de rehidratación oral, una unidad de tratamiento en Cité Soleil y equipos móviles de intervención rápida (EMIRA), el tratamiento de cerca de 10 000 personas y la sensibilización de más de 141 000 individuos. Posteriormente, las intervenciones de Médicos del Mundo contra la epidemia se extendieron a toda la región metropolitana de Puerto Príncipe, así como al departamento del Noroeste. En 2022, durante una ceremonia oficial que marcó la eliminación del cólera en Haití, los esfuerzos del equipo de Médicos del Mundo fueron reconocidos por el primer ministro y el ministro de Salud Pública y Población.
En octubre de 2022, reapareció una epidemia de cólera en Haití tras casi tres años sin casos, propagándose rápidamente por el país. La inseguridad, la escasez de combustible y las dificultades de acceso a los cuidados agravaron la situación, provocando un resurgimiento en seis departamentos. Aunque está bajo control, la situación sigue siendo propicia para la propagación del cólera y otras enfermedades como el dengue, la tuberculosis, el sarampión y la polio, especialmente en los sitios de personas desplazadas internamente. Médicos del Mundo reafirmó su compromiso respondiendo rápidamente a las necesidades de las comunidades afectadas.
Ante todos los desafíos que enfrenta la población haitiana, Médicos del Mundo hace un llamado a su generosidad para seguir ofreciendo cuidados de salud física y mental a las personas y comunidades más precarias frente a esta crisis múltiple.
Médicos del Mundo en Haití
Presente en Haití desde hace casi 30 años, Médicos del Mundo trabaja en los ámbitos de la salud, los derechos a la salud sexual y reproductiva, la salud mental, la protección y el fortalecimiento de las capacidades del personal y las infraestructuras del sistema de salud. En colaboración con los agentes de salud comunitaria polivalentes (ASCP), las autoridades sanitarias y sus socios, la organización responde a las necesidades de salud de las comunidades locales y facilita su acceso a los cuidados, a pesar de un contexto de seguridad complejo.
Foto: Lahcene Abib