Más de 1,5 millones de personas, de las cuales 600 000 son niños, están gravemente amenazadas; más de 450 000 palestinos han huido de Rafah desde que Israel emitió «órdenes de evacuación» ilegales el 6 de mayo. Mientras el ejército israelí ya ha tomado el control de zonas urbanas dentro de Rafah, la emisión de nuevas «órdenes de evacuación» el 11 de mayo prepara el terreno para un nuevo avance de la invasión militar, que conducirá al colapso total de los servicios vitales. La ofensiva militar israelí ha interrumpido el acceso de la ayuda a Gaza por los puntos de paso de Rafah y de Kerem Shalom/Karm Abu Salem.
Los terceros Estados tienen la responsabilidad de actuar con urgencia para poner fin a las graves violaciones del derecho internacional humanitario (DIH) cometidas en Gaza, y los responsables deben ser llevados ante la justicia. La primera medida que deben tomar los terceros Estados para cumplir con sus propias obligaciones jurídicas y garantizar el respeto del DIH es poner fin a la invasión de Rafah, abrir todos los puntos de paso terrestres y levantar las barreras internas para permitir el acceso de la ayuda humanitaria. Como principal proveedor de armas para el esfuerzo militar de Israel, Estados Unidos tiene una responsabilidad importante en las violaciones del DIH cometidas por Israel. Además de detener la transferencia de ciertas bombas, Estados Unidos debe utilizar toda su influencia para poner fin a la operación militar en curso en Rafah. Todos los proveedores de armas deben respetar la resolución del Consejo de Derechos Humanos aprobada el 5 de abril, que les exige cesar la venta, el traslado y la desviación de armas, municiones y otros equipos militares hacia Israel. Todos los Estados deben actuar ahora para garantizar un alto el fuego inmediato y duradero.
Las «órdenes de evacuación» del ejército israelí son ilegales y constituyen un traslado forzado, una grave violación del DIH. Israel ha ordenado a cientos de miles de palestinos que huyan, sin proporcionar a la población civil ni a los actores humanitarios información ni plazos claros. El DIH establece condiciones precisas para que una evacuación sea legal: la potencia ocupante debe asegurarse de que estos desplazamientos sean temporales y de que las personas desplazadas cuenten con condiciones satisfactorias de higiene, salud, seguridad y nutrición, y los miembros de una misma familia no deben ser separados. Las autoridades israelíes incumplen todos estos requisitos. Ya abrumados por múltiples desplazamientos, los habitantes de Rafah deben volver a huir en medio de infraestructuras destruidas y calles contaminadas por municiones sin explotar. Las personas desplazadas buscan refugio en Deir Al Balah, Khan Younis, incluyendo Al Mawasi, a pesar de la magnitud de las destrucciones y la falta de todo lo necesario para la supervivencia. El concepto de «zonas humanitarias seguras» es obsoleto, ya que las zonas previamente designadas como tales han sido blanco de bombardeos y operaciones terrestres. Mientras los bombardeos incesantes continúan en Rafah, los ataques aéreos y los asaltos terrestres se intensifican en el norte, provocando nuevos desplazamientos forzados en el enclave.
La invasión militar israelí de Rafah desestabiliza la respuesta humanitaria, en violación de las resoluciones 2720 y 2728 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como de las medidas provisionales de la Corte Internacional de Justicia que ordenan a Israel permitir la provisión de servicios básicos y ayuda humanitaria. Debido a la actividad militar israelí en los gobernaciones del norte en los últimos meses, los actores humanitarios se han visto obligados a trasladar gran parte de su capacidad de ayuda a Rafah, incluyendo sus instalaciones y almacenes. La ofensiva israelí ya está forzando el cierre o el traslado de parte del personal y las operaciones humanitarias a otras zonas en condiciones extremadamente peligrosas. Los almacenes que contienen ayuda vital al este de Rafah siguen siendo inaccesibles debido a la presencia de las fuerzas israelíes. Las instalaciones médicas de Rafah cierran una tras otra¹.
Cada hora en la que las fuerzas israelíes ocupan los puntos de paso de Rafah y de Kerem Shalom/Karm Abu Salem condena a más palestinos al hambre y a la denegación de atención médica. Las fuerzas israelíes impiden totalmente el uso del punto de paso de Rafah por parte de la ayuda humanitaria y el personal. La fuerte militarización alrededor del punto de paso de Kerem Shalom/Karm Abu Salem, resultado de la invasión terrestre israelí, no ofrece las condiciones necesarias para la circulación segura y sostenible de los convoyes humanitarios. Estos dos puntos de paso constituyen el principal vínculo vital para la entrada de ayuda en el enclave: su cierre sumerge a Gaza en una catástrofe humanitaria aún más desastrosa. Mientras el Programa Mundial de Alimentos ha confirmado el estado de hambruna en el norte de la Franja de Gaza y el sistema de salud se derrumba, las existencias de ayuda esencial, incluyendo alimentos, agua, combustible y suministros médicos, se agotan rápidamente. Esta situación ya ha provocado el cierre de servicios esenciales para la supervivencia de la población civil². La reapertura extremadamente limitada de los puntos de paso del norte o la perspectiva de una ruta marítima no pueden servir para justificar la reducción del acceso por los puntos de paso terrestres del sur.
El agotamiento del combustible amenaza con interrumpir las operaciones humanitarias y los servicios básicos. El funcionamiento de toda la respuesta humanitaria depende del combustible, especialmente para atender las necesidades prioritarias de más de 1,7 millones de personas desplazadas. Es esencial dar prioridad urgente al suministro inmediato de combustible para sostener lo que queda del devastado sistema de salud y la acción humanitaria en Gaza³.
FIRMANTES:
- ActionAid
- Action Against Hunger
- American Friends Service Committee (AFSC)
- Amnistía Internacional
- A.M. Qattan Foundation
- Anera
- Churches for Middle East Peace (CMEP)
- DanChurch Aid (DCA)
- Humanity & Inclusion/ Handicap International (HI)
- IM Swedish Development Partner
- INTERSOS
- Red Internacional de Médicos del Mundo
- Mennonite Central Committee
- Mercy Corps
- Norwegian People’s Aid
- Oxfam
- Plan International
- Norwegian Church Aid (NCA)
- Norwegian People’s Aid
- Relief International
- War Child Alliance
¹ El hospital Al Najjar, la mayor instalación sanitaria de la gobernación, cesó sus operaciones al encontrarse en la zona tomada por las fuerzas israelíes, y es probable que el hospital Al Kuwaiti siga el mismo camino, ya que ahora está incluido en la zona amenazada por las «órdenes de evacuación» israelíes.
² Ocho de las doce panaderías del sur de Gaza, y más en todo el enclave, corren el riesgo de cerrar sus operaciones debido a la falta de suministros y combustible. Las evacuaciones médicas se han detenido abruptamente, condenando directamente a pacientes críticos, incluidos niños, a la muerte.
³ De particular preocupación, al menos 10 hospitales, 8 panaderías, 28 ambulancias, 23 puntos médicos y 17 centros de atención primaria podrían dejar de funcionar si no se permite urgentemente la entrada de combustible en el enclave. Las vidas de bebés en cuidados intensivos, mujeres con embarazos y partos complicados y pacientes con traumatismos penden de un hilo. La grave escasez de combustible también pone en peligro las telecomunicaciones, lo que ya está afectando negativamente a las operaciones humanitarias en Gaza.