Pacientes, civiles y personal sanitario como objetivos
Desde el 9 de noviembre, los bombardeos israelíes alrededor de los hospitales del norte de Gaza se han intensificado, muchos de ellos siendo alcanzados directamente por ataques aéreos. Estos últimos han matado a personal sanitario y causado graves daños
a las unidades de cuidados intensivos del hospital Al Quds, así como a la
maternidad, el sistema de suministro de oxígeno, los depósitos de agua,
el centro cardiovascular y una parte del departamento de cirugía
de Al Shifa.
Los hospitales también han sido rodeados por ataques terrestres. Fuentes citadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) han reportado casos de disparos contra civiles, pacientes y miembros del personal
mientras intentaban huir de los recintos hospitalarios. Temerosos de
partir o físicamente incapaces de hacerlo, los civiles han quedado
sitiados en los hospitales, sin alimentos, sin agua ni electricidad.
Al 13 de noviembre, alrededor de 600 pacientes hospitalizados, más de 200
miembros del personal y 1 500 personas desplazadas internamente estaban atrapados en el
hospital Al Shifa, el mayor establecimiento médico
de toda la franja y refugio para decenas de miles de
personas. Informes también indican que pacientes y personal sanitario han sido blanco de francotiradores mientras se encontraban dentro de los centros de salud.
Los cuerpos se descomponen en el patio de Al Shifa, ya que los ataques incesantes contra el hospital impiden al personal enterrarlos, aumentando así los graves riesgos de propagación de enfermedades infecciosas cerca del mayor establecimiento de salud de Gaza.
Preservar y proteger a los pacientes, el personal médico y a todos los civiles
El gobierno israelí justifica los ataques contra la atención de
salud alegando su presunto uso por parte de grupos armados palestinos
para proteger objetivos militares. Aunque las infraestructuras civiles nunca deben ser utilizadas como escudo para proteger objetivos militares, esto no exime a la
parte atacante de su obligación de tener en cuenta el riesgo que corren los civiles. Según el Derecho Internacional
Humanitario (DIH), los hospitales y el personal médico gozan de
una protección especial y todas las partes en conflicto deben tomar todas las precauciones y medidas necesarias
para preservar y proteger a los pacientes, el personal médico y
a todos los civiles. Las órdenes israelíes de evacuación de los hospitales no pueden considerarse precauciones adecuadas.
De hecho, la OMS ha advertido que la evacuación de las estructuras de salud
sería una « condena a muerte » para los pacientes, dado el colapso del sistema
médico y la saturación de los hospitales del sur de Gaza.
La atención de salud a la población civil ya está gravemente afectada por la falta de suministros médicos y los cortes de energía
causados por el asedio total impuesto por el gobierno israelí desde
hace un mes. Estos graves ataques, junto con el agotamiento de las reservas
de combustible para los generadores de emergencia, han provocado el cierre de todos los hospitales del norte de Gaza, excepto uno.
Dado que los generadores de varios hospitales se han detenido en los
últimos días, la vida de los pacientes que requieren equipos de soporte vital
está en peligro inmediato.
Desde el 11 de noviembre, 32 pacientes del hospital Al Shifa,
incluidos bebés prematuros, han muerto cuando sus sistemas de soporte vital
se interrumpieron debido a la falta de electricidad.
El colapso de los grandes hospitales pone en extremo peligro a una población
civil cuyos enormes necesidades en términos de atención de salud vital
no harán más que aumentar en un contexto de consumo generalizado de agua no potable, descenso de las temperaturas y fuertes lluvias por venir.
Por una respuesta diplomática fuerte y eficaz
Los ataques contra los hospitales a los que estamos asistiendo deben cesar de inmediato. La comunidad internacional no puede permanecer pasiva
ante la visión de hospitales bombardeados y pacientes asesinados. La ausencia de una
respuesta diplomática fuerte y eficaz ante las atrocidades cometidas en Gaza constituye un incumplimiento de los Estados en el cumplimiento de sus obligaciones de garantizar el respeto del DIH.
Médicos del Mundo reitera su llamado a todos los Estados a ejercer toda la presión posible sobre las partes beligerantes para lograr un alto el fuego inmediato,
acompañado de un acceso humanitario total, seguro y sin obstáculos, así como
de la restauración del suministro de bienes básicos por parte del
gobierno israelí.