Año tras año, Níger se enfrenta a ciclos recurrentes de crisis humanitaria, que afectan en primer lugar a las mujeres, los niños y las poblaciones desplazadas internamente, las personas migrantes y refugiadas. Con la situación actual, se estima que en 2023, 3,3 millones de nigerinos se verán afectados por la inseguridad alimentaria severa y que 7,3 millones de personas adicionales (alrededor del 28% de la población) estarán en situación de inseguridad alimentaria moderada.
Mientras el país debe hacer frente a la situación de inseguridad alimentaria, la crisis política, las sanciones económicas y el aumento de los precios que le siguieron, coinciden con el período de escasez anual, lo que incrementa el riesgo de desabastecimiento alimentario. La temporada de lluvias también acentúa la precariedad sanitaria y la inseguridad alimentaria en el territorio nacional.
Una crisis múltiple
1. Cuidados de salud en peligro
El cierre de las fronteras y las restricciones financieras han provocado una escasez de medicamentos esenciales, poniendo en peligro la salud de las personas más vulnerables. La creciente inseguridad dificulta los desplazamientos de los equipos sanitarios y obstaculiza el acceso de la población a los servicios de salud, además de deteriorar la salud mental de las personas expuestas.
2. Deterioro de las condiciones socio-sanitarias de los migrantes
A pesar del frágil contexto de seguridad y el cierre de las fronteras, las personas en situación de migración siguen siendo expulsadas de Argelia hacia Níger. Desde el 26 de julio de 2023, más de 500 personas migrantes rechazadas han sido acompañadas por Médicos del Mundo en Agadez, mediante el apoyo en medicamentos y productos paramédicos al personal del distrito sanitario.
3. Impacto en las condiciones de vida de los más vulnerables
Las mujeres y los niños sufren de lleno el deterioro económico y social vinculado a la situación actual del país, lo que conlleva un alto riesgo de aumento de las desigualdades de género, la violencia basada en género y los obstáculos para acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva.
4. Inseguridad alimentaria inminente
Las sanciones económicas subregionales e internacionales tendrán un impacto mayor en las poblaciones ya enfrentadas a una crisis crónica. El análisis de la desnutrición prevé cerca de 1,9 millones de niños de 6 a 59 meses que sufrirán desnutrición aguda este año.
En caso de que la situación se deteriore, Médicos del Mundo continuará su trabajo con las poblaciones nigerinas para garantizar el acceso a la atención sanitaria de las poblaciones más precarias, en particular las mujeres, los niños, las personas migrantes y las poblaciones desplazadas internamente.