Los terremotos que azotaron Siria y Turquía el 6 de febrero de 2023 causaron la muerte de al menos 35 000 personas y afectaron a millones. Médicos del Mundo solicita acceso sin obstáculos a las personas que más lo necesitan y una movilización financiera rápida para salvar vidas y apoyar a las víctimas.
En el lado turco, un gran número de edificios y carreteras quedaron completamente destruidos. Las poblaciones afectadas por el terremoto tienen dificultades para acceder a infraestructuras y servicios básicos como agua, electricidad y refugios. Mientras tanto, los equipos de rescate aún se esfuerzan por llegar a todas las personas afectadas.
La situación es particularmente difícil en el noroeste de Siria, donde 4,1 millones de personas ya dependen de la ayuda humanitaria debido a los 12 años de conflicto. El crudo invierno añade una carga insoportable a una situación ya catastrófica. Numerosos edificios y refugios han sido destruidos, y las estructuras de salud, ya insuficientes, no están operativas: los hospitales están dañados y saturados, y todas las clínicas de MdM en la región han sido parcial o totalmente destruidas. Muchos profesionales de la salud han dejado de trabajar porque deben enfrentar las consecuencias de la catástrofe para ellos mismos y sus familias.
Es urgente proporcionar una respuesta médica adaptada.
Es necesario restablecer rápidamente los servicios de salud para garantizar los cuidados básicos. De lo contrario, consecuencias en cascada podrían agravar la situación, especialmente en zonas que ya enfrentan epidemias de cólera y problemas de desnutrición. Es preciso responder a las necesidades específicas de mujeres y niños, con especial atención a la salud sexual y reproductiva. Las necesidades psicológicas, en particular en lo que respecta al manejo de la ansiedad y los trastornos de estrés postraumático, no dejan de aumentar. Los botiquines médicos y los kits de primeros auxilios, que incluyen ropa de invierno, insumos quirúrgicos, mantas y colchones, figuran entre las necesidades más urgentes.
La situación catastrófica en la frontera turca con Siria afecta la capacidad de las organizaciones humanitarias para brindar ayuda en el noroeste de Siria. La provincia turca de Hatay, donde se encuentra la oficina regional de MdM Turquía, era uno de los puntos de tránsito de la ayuda humanitaria con destino a Siria. La devastación de la región reduce aún más nuestra capacidad para brindar asistencia a la población siria.
MdM está reforzando actualmente sus operaciones de emergencia en todas las regiones afectadas por la catástrofe. Nos preparamos para brindar apoyo a largo plazo a las poblaciones que lo necesitan.
En este momento, respondemos a la emergencia proporcionando primeros auxilios y apoyo psicosocial. Durante las primeras 24 horas, enviamos nuestros equipos de terreno a la provincia turca de Hatay para apoyar la respuesta de emergencia. También hemos comenzado a apoyar a la población de Idlib, Afrin y Jandaris, en el lado sirio de la frontera.
Hoy pedimos a la comunidad internacional que redoble sus esfuerzos:
Todas las partes interesadas, incluidos los gobiernos turco y sirio, la ONU y la comunidad internacional, deben garantizar que el acceso humanitario a las personas afectadas por la catástrofe se realice sin obstáculos, de conformidad con los principios humanitarios:
- Las declaraciones deben traducirse en acciones para garantizar acceso sin obstáculos a todas las regiones que necesitan ayuda humanitaria, sin consideraciones políticas. Estos esfuerzos deben ser respaldados por la comunidad internacional.
- Debe facilitarse el envío de ayuda humanitaria a Siria, incluida la entrada de materiales, bienes y profesionales, así como la salida de personas heridas desde Siria.
- Todas las partes interesadas deben trabajar para lograr la apertura de puntos de cruce fronterizos adicionales al de Bab Al Hawa.
- El gobierno sirio debe garantizar la apertura de puntos de cruce seguros y sin restricciones entre las regiones sirias controladas por el gobierno y las regiones que no están bajo su control, para permitir el paso de la ayuda humanitaria proporcionada por las organizaciones humanitarias y responder a las enormes necesidades de la población.
Las Naciones Unidas y los donantes deben reforzar su apoyo financiero a las regiones afectadas, desde una perspectiva global:
El enfoque «Whole of Syria» («Toda Siria») debe guiar los flujos de financiamiento para garantizar que respondan a las necesidades de la manera más pertinente.
Deben ponerse a disposición fondos adicionales para los actores en las regiones afectadas, haciendo hincapié en el conjunto de necesidades de salud, incluidos los primeros auxilios psicológicos y el dispositivo mínimo de emergencia en salud reproductiva.
Los fondos adicionales deben apoyar prioritariamente a las organizaciones locales, que ya eran y siguen siendo las primeras en responder a la crisis.
Los donantes y la comunidad internacional deben invertir de inmediato en programas cuyo objetivo sea restablecer las infraestructuras básicas en todas las regiones afectadas por la catástrofe. Debe prestarse especial atención a las infraestructuras de acceso al agua y de salud, así como a la elaboración de un plan para apoyar a las regiones afectadas a largo plazo.
Médicos del Mundo en la región
En Turquía:
- Desde 2015, Médicos del Mundo implementa programas en Antakya para proporcionar a las personas refugiadas y migrantes acceso gratuito a la atención primaria de salud y a servicios de salud mental y apoyo psicosocial.
En Siria:
- Desde 2018, en el noroeste de Siria, Médicos del Mundo brinda atención primaria de salud, servicios de salud sexual y reproductiva y de salud mental y apoyo psicosocial en 14 estructuras de salud y un centro de atención obstétrica y neonatal de emergencia básica. MdM también responde a las epidemias y a la actual crisis de desnutrición.
- Desde agosto de 2022, Médicos del Mundo trabaja en las regiones controladas por el gobierno, a través de varios socios, proporcionando apoyo técnico en materia de atención primaria de salud, salud mental y apoyo psicosocial, así como mediante clínicas y equipos móviles.
