La catástrofe humanitaria en la Franja de Gaza es de una magnitud sin precedentes y la reanudación de los bombardeos no hace más que condenar a muerte a miles de civiles adicionales. Mientras que más de 15 000 personas ya han sido asesinadas, los 2,3 millones de habitantes del enclave están amenazados por las operaciones militares, pero también por el colapso total del sistema de salud, el hambre, el consumo de agua contaminada y la propagación de enfermedades contagiosas.
Desde hace varias semanas, la comunidad humanitaria alerta sobre el hecho de que el respeto del derecho internacional humanitario (DIH) no es compatible con la continuación de las hostilidades en Gaza. Médicos del Mundo está consternado al presenciar la reanudación de los combates cuando la situación sobre el terreno nunca había sido tan desesperada. Ningún objetivo militar puede justificar la magnitud de la devastación de la que el mundo entero es hoy testigo. El respeto a la vida humana y al DIH debe prevalecer sobre cualquier otro interés político. Exigimos un alto el fuego.
La población carece de todo
« Esta situación es insoportable : 2,3 millones de vidas están en peligro.»
La tregua de 7 días, del 24 de octubre al 1 de diciembre, apenas permitió a los actores humanitarios comenzar a responder a las enormes necesidades de la población y constatar la enorme extensión de los daños que afectan a las infraestructuras civiles, como las escuelas o los hospitales. Pero desde la reanudación de los combates, nuestros equipos ya no pueden trabajar. Más de un hospital de cada tres ya no funciona, los demás casi no están operativos. Las estructuras de salud siguen gravemente afectadas por la escasez de medicamentos y equipos médicos. « Estamos extremadamente preocupados por nuestros equipos. Al igual que el resto de la población, nuevamente se encuentran en un estado de supervivencia y carecen de todo: de un techo, de comida, de agua. Debido a la falta de combustible, la mayoría de las instalaciones de producción de agua permanecieron cerradas y las personas siguen bebiendo agua contaminada, lo que favorece la aparición de epidemias de gastroenteritis», alerta Helena Ranchal, directora de operaciones internacionales de Médicos del Mundo.
Con un aumento significativo de casos de diarrea, infecciones respiratorias agudas y cutáneas, y la aparición de epidemias, en particular de hepatitis A, las personas más vulnerables —niños, mujeres embarazadas y en período de lactancia, mujeres que acaban de dar a luz, personas con discapacidad— están especialmente amenazadas. « ¡Esta situación es insoportable! 2,3 millones de vidas están en peligro. Esto podría y debería evitarse de manera sencilla: mediante la implementación de un alto el fuego permanente», solicita el Dr. Jean-François Corty, vicepresidente de Médicos del Mundo.
Ningún lugar es seguro en Gaza
Médicos del Mundo también condena la emisión de órdenes de evacuación militares israelíes en Jan Yunis. Desde el inicio de las hostilidades, estas nunca han tenido como objetivo brindar protección a la población civil, ya que no hay ningún lugar seguro donde los civiles puedan refugiarse. Los hospitales se vieron obligados a evacuar en condiciones inaceptables, lo que provocó la muerte de pacientes. La comunicación en línea del mapa de zonas de evacuación a los habitantes de Gaza por parte del ejército israelí no puede considerarse un esfuerzo por proteger a los civiles. Mientras la población tiene un acceso limitado a Internet debido a los cortes de telecomunicaciones, este mapa no hace más que aumentar la confusión y el pánico.
1,8 millones de personas siguen desplazadas y otras abandonan cada día su refugio. Forzar a la población civil a instalarse en zonas cada vez más restringidas, donde no se reúnen las condiciones de seguridad, refugio, nutrición e higiene, es físicamente imposible y absolutamente inviable desde un punto de vista humanitario. Esto simplemente no cumple con el DIH y, por lo tanto, podría constituir una grave violación del mismo.